
Sus ojos son rasgados y eso hace que podamos percibir en banda ancha todo lo que nos rodea y no perder nada de estas semanas mágicas. En estos días estamos reviviendo la alegría de poner un árbol de navidad en casa, estamos escuchando villancicos y bailándolos al unísono de una pandereta tocada por unas manitas chiquititas. Disfrutamos del nuevo portal de belén que compramos juntitas y con el que jugamos todos los días a darle de comer al camello, la vaca, el burrito pepe e incluso a la virgen María.
Existe un gran revuelo por el día de reyes, aun por llegar, que los adultos estamos celebrando de forma continua buscando desesperados el mejor regalo que capte su atención y deseo. Pero lo más importante es que gracias a ella volvemos a creer en la navidad y la ilusión ha vuelto a nuestras vidas.
Muchos besos y achuchones llenos de ilusión y cariño de parte de Wei Wei y como no de la tia Ro.










