
¡¡Hola!! Sí, ya sé que hace demasiado tiempo que no os escribo y os cuento las aventuras de Wei Wei y os pido disculpas por ello. Y no penséis que es porque la peque lleva una vida aburrida eh! No, es más bien al revés. Mirar desde la última entrada en la vida de la peque han ocurrido muchas cosas buenas ha empezado a ir a la guarde, ya no tiene pañal, duerme en cama de mayores… vamos que la peque está dejando de ser peque y se está convirtiendo en toda una señorita.
Alguna de estas cosas me encantaría contároslas más tranquilamente en otras entradas ya que estoy de vacaciones pero ahora os voy a contar algo muy especial que ocurrió ayer.
¡Fuimos a la biblioteca! Bueno ya sabéis mi afición por la lectura y como no podía ser de otra manera pues se la estoy fomentando a ella. Y que mejor manera que ir a un lugar donde hay libros por todas partes, libros grandes, pequeños, de colores, figuras…
Lo cierto es que se portó como una niña mayor, al principio hablaba en voz alta pero luego aprendimos que en la biblioteca no se puede hablar alto y empezamos a susurrar (alguna susurraba más alto que otra). Luego elegimos tres cuentos y nos sentamos a leerlos ¡fue muy divertido! Y al terminar recogimos y los colocamos en su sitio.

No sé como explicarlo pero fue un momento muy especial, de esos que durante la espera soñé muchas veces y ahora se está cumpliendo.
Muchos besos y achuchones de nuestra parte.
Ah se me olvidaba, Wei Wei ya tiene su carnet de biblioteca!!